jueves, 17 de junio de 2010

Un tedio sigiloso a raíz de una amistad que tan pocas cosquillas me alcanzaba a generar. Un tonto se conforma con un pájaro a su merced, yo faltándole a esa norma porque siempre quiero cien. Premio a la perseverancia: Tus dotes me adjudiqué. Sectario de tu elegancia, fui feliz aquella vez. Es que hay fuegos que no logran extinguirse. O aquel no pudo, al menos, y será que yo no quise. Me convierto en represor de mis impulsos, se me distorsiona el pulso y se hace ausente, por un rato mi respiración. Son enfectos razonables por la falta, de lo que mi alma se jacta: Ser la dueña para siempre de SU perfección. Una broma colectiva, y de vuelta a fantasear con sacarte hasta el i.v.a en esta oportunidad. La nocividad del tiempo no conseguirá triunfar, porque va a ser eterno nuestro idilio en realidad. Destilando optimismo arraigado en la seguridad de saber que lo mismo sentís cuando me mirás.


¡ No queda

otra que tirarnos

en el

p a s t o !

lunes, 14 de junio de 2010


Llueve.. y es la lluvia una de las cosas que más me hace extrañarte. Quizás era la compañía o el saberte cerca lo que perfumaba mis mañanas, no importa si afuera se caía el mundo: a tu lado me sentía segura. Fue poco el tiempo y muchos los problemas.. Incontables las sonrisas, imparables las lágrimas.. e imperdonable el error. Un error que juega con la culpa, una culpa que juega con el sentimiento y un sentimiento que, inútilmente, intenta reanimar un corazón. Agotada me ves, mil sonrisas se quedaron sin pies, estancadas en un pozo ni dónde el más valiente se animaría a sobrevivir: la soledad. Una soledad provocada, buscada.. una soledad inconsolable. Hoy llueve, y parece que fue ayer cuando pensé que había perdido el miedo a la tormenta.. A la tormenta o a todo lo que viene con ella.
No es culpa de la lluvia, claro.. Sólo que sería diferente si estuvieras aquí, si los problemas no existieran.. si ambos estuviéramos curados de nuestros propios errores.

lunes, 7 de junio de 2010








No me digas la verdad, no me mientas.. Ya me dí cuenta que no es lo que era, de éso se da cuenta cualquiera.
Antes o después de las rosas, ves a través de las cosas.

Suelo extrañarte para volver..



jueves, 3 de junio de 2010

¡ mejor

no

hablemos

de

amor !


Esta tarde no pasa nada, las calles parecen desiertas. Carmencita se fue de viaje, y quizás nunca más la vea. Yo mirando por la ventana el asfalto, brillando perlas. Los lugares que frecuentaba, no me atraen ni me interesan. Y aunque hoy no estas voy planificando, una y otra vez: amores lejanos. Y aunque hoy no estas, te abro mis brazos, yo me quedaré aquí, esperando. Esta tarde no pasa nada, no me puedo olvidar de ella. Hace un mes que la estoy pensando, y no sé si de mí se acuerda. Mi futuro es algo incierto, pero ése no es el problema, ¿Dómde pongo mis sentimientos, si esta noche hay luna llena?


No te rindas, aún estás a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos. Liberar el lastre, retomar
el vuelo. No te rindas que la vida es eso: Continuar el viaje, perseguir
tus sueños. Destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar
el cielo. No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque
el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es
tuya y tuyo también el deseo, porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto. Porque no hay heridas que no
cure el tiempo. Abrir las puertas, quitar los cerrojos, abandonar las murallas
que te protegieron. Vivir la vida y aceptar el reto, recuperar la risa,
ensayar un canto, bajar la guardia y extender las manos, desplegar las alas
e intentar de nuevo, celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas,
por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños.
Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento. Porque no estás solo,
porque yo te quiero..

martes, 1 de junio de 2010


Me pedi una cerveza bien fria y
entonces, no sé si soñé o era

suya la ardiente voz que me
iba
diciendo al oido:

-”Me moria de ganas, querida,
de verte otra vez.”